Nuestros gastos

Nuestros gastos

Cabecera nuestros gastos

Nuestro principal capítulo de gastos está relacionado con los bonos que Sareb emitió para adquirir los activos de las entidades en crisis. Una parte muy importante de los ingresos va, por un lado, a la cancelación gradual de esta deuda. En los seis años de actividad se han amortizado 15.020 millones de euros de los 50.781 millones de deuda emitida. Sólo en 2018, Sareb dedicó 2.114 millones de euros a este concepto.

La compañía también debe pagar una serie de costes financieros que en seis años ascendieron a casi 4.842 millones de euros, de ellos, 2.785 millones corresponden a los intereses de la deuda senior que se emitió para abonar la compra de los activos de las entidades rescatadas. Al atender a esta carga financiera, la compañía evita que se active el aval del Estado.

Por otro lado, la actividad de la empresa genera determinados gastos, entre los que destacan las comisiones pagadas a las empresas que desarrollan la gestión, administración y comercialización de la cartera: Altamira, Haya, Servihabitat y Solvia. Como propietaria de un importante volumen de inmuebles, la compañía tiene además que abonar los gastos derivados del mantenimiento, la conservación y seguridad de sus activos, y los desembolsos asociados a los impuestos, tasas y cuotas de comunidades de propietarios. Estos costes tienen cada vez más impacto como consecuencia de la apuesta de Sareb por acondicionar viviendas para mantener un mayor y mejor parque de inmuebles para la venta.

Tampoco cabe olvidar la estructura de personal: una plantilla multidiciplinar sobre la que reposa el mandato de desinvertir en el plazo de 15 años más de 121.200 inmuebles y 63.500 préstamos.