¿Cómo gestionamos y vendemos los inmuebles?

¿Cómo gestionamos y vendemos los inmuebles?

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La gestión de inmuebles de Sareb está enfocada en la venta, tal y como marca el mandato que le confirieron las autoridades económicas en 2012. No obstante, ante la diversidad y diferente situación de los más de 121.200 inmuebles que tiene Sareb, la gestión también se ha orientado a aprovechar el potencial de muchos inmuebles, como las promociones sin terminar o los suelos, para obtener una mayor rentabilidad a medio plazo con vistas a su venta final.

 En este sentido, Sareb ha puesto en marcha un plan para acabar obras de promociones a medio construir. Esta medida se ha adoptado en determinadas ubicaciones en las que se percibe un crecimiento de la demanda de este tipo de activos. En ciertos proyectos, Sareb incluso se ha aliado con promotores locales mediante la aportación de suelos o la permuta.

 

Apuesta por el alquiler: Témpore Properties

Dentro del plan para aumentar la rentabilidad de los inmuebles a los que el mercado no concede aún un precio de venta satisfactorio, Sareb desarrolla políticas en favor del arrendamiento. Con ello, la compañía no sólo obtiene una fuente de ingresos recurrentes sino que incrementa el valor del inmueble y apuesta por consolidar un mercado profesional del alquiler en España. En estos momentos, Sareb cuenta con un parque de 7.552 inmuebles en alquiler, de los que el 87% son residencial y e resto terciario.

Por otro lado, la compañía lanzó en 2018 la socimi Témpore Properties con el objetivo de avanzar en su mandato de desinversión, a la par que contribuye a profesionalizar el mercado del alquiler en España. Así, los inmuebles que gestiona Témpore -2.249 viviendas- proceden de la cartera inmobiliaria de Sareb y están ubicadas en Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, La Rioja, Castilla la Mancha, Murcia, Baleares y Andalucía, principalmente.

 

Impulso a la transformación de préstamos en inmuebles

En un inicio la cartera de Sareb estaba compuesta por un 80% de préstamos y un 20% de inmuebles, aunque esa composición ha ido mutando año a año por la propia actividad de venta y por la transformación de los préstamos en inmuebles. Dicha transformación se produce tras un proceso de dación en pago o por la reclamación judicial de la deuda impagada de los préstamos solicitados en su día por los promotores, y permite a Sareb tener acceso a unos activos que son más fáciles de vender -las viviendas, suelos o activos terciarios tienen una mejor acogida en el mercado- y de los que se obtienen una mayor rentabilidad. La incorporación de estos inmuebles al balance de Sareb supone además diversificar la oferta inmobliaria e incrementar el número de unidades en comercialización.